No hay comentarios todavía

“El reto de ELLA”. Artículo de Isabel Martínez Conesa para el 30 aniversario de La Opinión de Murcia

 

Murcia 2030: El reto de Ella. 

Isabel Martínez Conesa es Catedrática Acreditada de la Universidad de Murcia y Vicepresidenta del Circulo de Economía de la Región de Murcia

 

En Murcia, a veintiocho de junio de dos mil treinta, siendo las nueve horas y  treinta minutos, en el salón de sesiones de la Casa Consistorial, se reúne el Pleno del Ayuntamiento de Murcia para celebrar sesión ordinaria, bajo la presidencia del Alcalde-Presidente  con la asistencia del Sr. Secretario General del Pleno y Ella Sra. Interventora, que procede a realizar el Reporte de la Liquidación del Presupuesto Municipal 2029.

No es ciencia ficción: Reto Cerebros vs. Inteligencia artificial. Ellos nos ganan:.

  • 1997 IBM Deep Blue vs. Gary Kasparov ( 3½–2½)  campeón mundial de Ajedrez
  • 2010 IBM Watson vs. Ken Jennings y Brad Rutter campeones de Jeopardy
  • 2016 Google AlphaGo vs. Lee Sedol, campeón del juego asiático Go
  • 2017 Libratus, (prototipo de Carnegie Mellon University) vs.  cuatro expertos en Póker

 

Ha llegado para quedarse y cambiar nuestra vida. La Inteligencia Artificial es el motor de la cuarta revolución industrial, junto con la robótica y la biotecnología. Nos pone a prueba y nos seduce porque nos facilita la vida.  Desde que nos levantamos con la alarma del móvil ya esta presente para facilitarnos el camino más corto, para sugerirnos búsquedas en internet, para completar la frase que no recordamos, para identificarnos por nuestros rasgos o para proponernos compras de acuerdo con nuestros gustos.

Un cambio apasionante que tenemos la suerte de vivir y poder contar a nuestros nietos. Ya nada va a ser igual que antes. Por ello, en pocas líneas, voy a reflexionar sobre cómo la Inteligencia Artificial nos afectará a los murcianos en el medio plazo; temas relativos al mercado de trabajo, al papel de las Universidades, la seguridad y la ética entran en el debate. No esperéis reflexiones sobre algoritmos, no sabría; sin embargo los seis meses que he pasado en Estados Unidos con el mejor grupo de investigación en inteligencia artificial e información financiera, Rutgers University Accounting Lab[1], me permiten esbozaros los prototipos sobre los que ya estamos trabajando. Imaginemos que convertimos el vetusto Ayuntamiento de Murcia en 2030 en un ayuntamiento inteligente: cómo funcionaría, que pasaría con el empleo y cómo debemos formar a nuestros alumnos para este reto. Pues sobre eso es sobre lo que voy a imaginar…

La Inteligencia Artificial (vamos a llamarla Ella) tiene capacidad de lograr racionalidad y eficiencia a nivel humano en todas actividades de tipo cognoscitivo, suficiente para engañar a un evaluador humano (Test de Turing[2]). Por eso, si Ella pasa a ser parte del Ayuntamiento de Murcia generaría eficiencias importantes en términos de menores costes, mayor control y, sobre todo, toma de decisiones informada, para ofrecer los mejores servicios a los murcianos. Imaginad que el Alcalde tiene que decidir si la guardería que solicitan los vecinos en la Arboleja es necesaria, cual sería el tamaño ideal,  dónde situarla para facilitar la conexión con primaria o favorecer la oportunidad de que la enseñanza sea en inglés. En sólo un segundo tendrá respuesta razonada con proyecciones a diez años, basta con nutrirla de los datos de los que ya dispone el Ayuntamiento, aunque hay que digitalizarlos primero.

Los datos son el combustible de la inteligencia artificial; por ello desde que en 1943 Warren McCulloch y Walter Pitts propusieron un modelo de neurona del cerebro humano hasta su actual implementación han sido necesarios algunos cambios: el primero, la digitalización masiva, acompañada del desarrollo de la capacidad de los ordenadores Bigdata. El Ayuntamiento de Murcia inició en 2012 un proceso importante de modernización administrativa con la introducción de la firma electrónica, la eliminación del papel, la digitalización de las facturas y procedimientos informáticos. Aquello casi revienta las costuras de nuestro vetusto Ayuntamiento pero dista mucho de ser moderno e innovador, sólo es un paso previo obligado por la ley 40/2015, enmarcado en la tercera revolución industrial que dio paso a internet y los datos digitales.

Entonces, ¿De qué estamos hablando? Quizá no sean tan conocidos los términos  Machine Learning,  Deep Learning o Neuronal Networks, partes de ese intento de replicar la capacidad humana mediante maquinas.  Son algoritmos capaces de automatizar las actividades que vinculamos con procesos de pensamiento humano, actividades como la toma de decisiones, resolución de problemas y aprendizaje. Ella aprende de nosotros, descubre patrones de nuestro comportamiento y, luego, cada nueva información disponible le permite actuar de forma más eficiente, con una capacidad nunca alcanzada por el ser humano (Machine Learning). Sobre la base de lo anterior Deep Learning juega e indaga nuevas combinaciones más abstractas e innovadoras simulando la capacidad humana, soluciones racionales referidas a las decisiones que se ofrecen, no al proceso mental utilizado. Es decir, hablan e incluso interactúan empáticamente, pero no significa que entiendan lo que dicen. Ella permitirá detectar cosas que el ser humano nunca podría hacer. Se podrán encontrar patrones muy difíciles de descubrir por el cerebro, por más que lo intente. Esto afectará a muchos niveles, tanto financieros como en el ámbito turístico o el sanitario, la justicia o la inteligencia militar. Es necesario la interoperabilidad entre Administraciones y procedimientos administrativos automatizados.

Ella no será una, serán varias gemelas interconectadas y dirigidas a aspectos concretos; el reciente auge de la inteligencia artificial se debe en parte al cambio de enfoque, buscando prototipos dirigidos a ayudar en aspectos concretos (Narrow IA). En el Ayuntamiento de Murcia coexistirían prototipos en dos campos principales: por un lado Ellas servicios, dirigidas a la mejora de los servicios Públicos, y por otro, quizá más trascendente, Ellas gestión serían responsables de la gestión económica y administrativa interna.

En relación con el primero de los aspectos, posiblemente muchos hemos confundido los chatbots[3] y asistentes virtuales con humanos a la hora de reservar una cita, consultas, reclamaciones o atención al cliente. Prácticamente todos los servicios de información serán ocupados en un breve espacio de tiempo por Ellas servicios: Turismo, Tributos, Consultorios, Gestión Urbanística, Reservas o matriculas en centros deportivos. Incluso Ella servicios tributarios también podría introducir tecnologías de Machine Learning para mejorar el cumplimiento de obligaciones fiscales. O Ella policía podría colaborar en la mejora del trafico o la predicción del crimen. En otoño estará disponible la nueva versión de la App “TuMurcia”, que incorpora un chatbot integrado en la web y las redes sociales municipales. Se accionará ‘hablando’: “OK, Google, quiero hablar con “TuMurcia” en el teléfono. También la Universidad de Murcia ha puesto en marcha un proyecto pionero denominado “Lola”, una inteligencia artificial que va a permitir a los alumnos que han realizado las pruebas de la EBAU resolver sus dudas.

Pero más innovadores son los prototipos de Ella gestión que desarrollarían una capa inteligente en la gestión interna del Ayuntamiento de Murcia. El prototipo de Ella Interventora conocerá en profundidad todas las normas que afectan a cada tema, de tal forma que se garantice la legalidad y el control económico; pero no será solo defensiva, en el sentido de reparar todo aquello que no esté expresamente incluido en la Ley[4], sino que será proactiva: conocedora de todas las legislaciones y experiencias previas relativas al tema podrá conectarse con otros organismos de control interno, o realizar consultas a la Intervención General de Estado a fin de decidir la solución, no solo legal, sino también más eficiente, eficaz y económica para la mejora de los servicios públicos. Porque Ella interventora sabe que no es un fin en si misma, sólo pretende ayudar a la prestación de los mejores servicios, asegurando su legalidad. Por su parte, Ella Tesorera es un prototipo de Continuous Reporting and Auditing, esto significa reporte en tiempo real de cualquier dato relativo al Ayuntamiento, no solo los financieros y presupuestarios, sino también conectará con todos los sistemas de información de los servicios y decidirá propuestas para una gestión más eficiente del dinero público; la tecnología Blockchain colaborará en esto. A través del padrón, convertido en código de identificación digital, se podrá conocer ciudadano a ciudadano el consumo de servicios públicos y, por fin, podremos hablar de eficacia ya que será posible comprobar el grado de uso y satisfacción de los murcianos.

Sin embargo, hasta que nuestro querido Ayuntamiento consiga ser inteligente existen grandes retos, tanto en lo relativo a su implementación como en su gobernanza. Ella supondría una modificación de los patrones de comportamiento y las estructuras de gobierno municipal. De alguna manera, Ella permitiría al mismo tiempo un mayor control de la productividad de las personas, de sus comportamientos en el flujo de trabajo y de la información que circula por ella. ¿Cual sería la organización del Ayuntamiento si Ella pasa a formar parte de la Junta de Gobierno y el Pleno Municipal? Eso no es ninguna locura. Probablemente Interventores y Tesoreros podrían ser sustituidos en muchas de sus funciones, sin ninguna duda. No es un futurible, es una realidad; en abril de este año las calles de Tama, un distrito de Tokio, han estado repletas de carteles de candidatos a la Alcaldía. Entre ellos había un aspirante inusual: un androide, llamado Michihito Matsuda, que pretendía ganar las elecciones para acabar con la corrupción. Su estrategia se basaba en su capacidad para analizar cuales eran los deseos de los votantes, establecía un fluido dialogo con ellos y demostraba un alto nivel de compromiso con sus ciudadanos. El robot fue el tercer candidato más votado[5].

Para mí el verdadero desafío es ético. ¿Hasta donde vamos a delegar en Ella la toma decisiones? Incluso tendremos que contemplar la posibilidad de que sea manipulada o incluso que se nutra de información en la red tendenciosa, dando muestras de xenofobia en sus decisiones, o que pueda ser utilizada para actos de dudosa moralidad; porque en definitiva los robots son programados por seres humanos y se nutren de nuestras vivencias y nuestra moralidad. El contexto legal es también un gran desafío puesto que son muchos los aspectos jurídicos que hay que considerar con la llegada de la Ella. ¿Qué pasa con la protección de datos? ¿De quién es la responsabilidad jurídica? Finalmente, ¿cómo controlaremos la seguridad informática?

Es evidente que Ella traerá grandes cambios sociales y en el mercado de trabajo pero no debemos preocuparnos, aunque sí ocuparnos: principalmente reemplazará tareas, no trabajos. Ahí esta el reto: el 40% de los trabajos que habrá en 2030 no existen hoy. Ocurre en cada Revolución Industrial, se destruyen tareas y se crean otras nuevas; existe en cada trabajo toda una capa de interpretación y comunicación de resultados y de viaje emocional que las máquinas no harán, por ejemplo, los contables de manguitos desaparecerán y en su lugar tendremos que ser contables creativos, expertos en valoración o interpretación de los datos.

Por ello, ¿qué sentido tiene una Universidad que enseña recetas? Formamos a nuestros alumnos en conocimientos pero no nos preocupamos tanto de su entrenamiento personal para gestionar la incertidumbre. Tenemos que preparar a los estudiantes para trabajos que todavía no existen, usando tecnologías que no han sido inventadas, destinadas a resolver problemas que todavía no han sido identificados (Ellen Glazerman – ED E&Y Foundation). Por ello, hemos de integrar en nuestras asignaturas proyectos reales de empresas, haciendo así del proceso educativo una vivencia personal y profesional. Tengo experiencia probada de que hacer, analizar y opinar, tanto si se acierta como si se falla, produce mejores resultados que estudiar en un entorno puramente teórico.

Finalmente, el reto es cultural y político: hay que crear en el entorno de la Administración Pública una cultura interna que pueda apoyar el proceso del cambio. La resistencia es importante: tendencia a hacer las cosas como siempre se han hecho, limitaciones presupuestarias con más de un setenta por ciento cautivo por mantenimiento de los servicios públicos y rigidez del marco legal. Murcianos, no debemos dejar pasar la oportunidad. Murcia no ha sido líder industrial y en muchos casos ha pasado de la economía agrícola a la de servicios. Esperemos que no nos ocurra más…

Que Ella nos sustituya o nos acompañe dependerá de nosotros…

El reto está ahí: ¿qué sabes hacer que Ella no haga?

____________________________________________________________________________________________

[1] http://raw.rutgers.edu/carlab.html

[2] Alan M. Turing: “Computing Machinery and Intelligence”, Mind LIX 236:433–460, doi:10.1093/mind/LIX.236.433

[3] Programas capaces de mantener una conversación fluida con los usuarios; el más conocido es IA de Google;

[4] La función interventora tiene por objeto controlar los actos de la Entidad Local y de sus organismos autónomos, cualquiera que sea su calificación, que den lugar al reconocimiento de derechos o a la realización de gastos, así como los ingresos y pagos que de ellos se deriven, y la inversión o aplicación en general de sus fondos públicos, con el fin de asegurar que su gestión se ajuste a las disposiciones aplicables en cada caso” Art 3 del Real Decreto 424/2017, de 28 de abril, por el que se regula el régimen jurídico del control interno en las entidades del Sector Público Local.

[5] http://otaquest.com/tama-city-ai-mayor/

___________________________________________________________________________________________

Puedes descargar el artículo en pdf tal como ha sido maquetado en el Especial de La Opinión, aquí: Descargar

Publicar un comentario